En la lactancia natural, existen dos elementos necesarios para que la leche pase del pecho al niño: un pecho que produzca y secrete leche y un niño capaz de succionarla. La forma en que se coloca al niño en el pecho determinará la combinación satisfactoria de estos dos elementos. Es importante conocer el hecho de que existen muchas variaciones en cuanto al tamaño y la forma de los pechos de las mujeres y que no depende de estos la producción de leche.

Partes del pecho que intervienen en la lactancia

1-Los alvéolos, donde se produce la leche.
2-Los conductos que llevan la leche al pezón.
3-La areola, una zona oscura alrededor del pezón donde hay glándulas que protegen la piel y secretan feromonas (hormonas perfumadas) que el/la bebé puede distinguir que son de su mamá entre varias mujeres.
4-El pezón y los poros del pezón por dónde pasa la leche al bebé.

Producción de leche materna

La producción de leche materna depende de los niveles hormonales de la madre y de la extracción adecuada de leche del pecho. Sólo la primera parte de la producción de leche está controlada por hormonas, luego depende de la succión que realice el bebé (cuanto más se "ordeña", más se produce!)
Durante el embarazo, el tejido glandular de los pechos produce calostro. Las hormonas del embarazo impiden que el pecho produzca cantidades mayores de leche.
Los pechos comienzan a producir mayores cantidades de leche a medida que disminuyen los niveles de hormonas (progesterona) después del parto (30 a 40 hs. después).
Al final del embarazo comienza la producción de ocitocina y prolactina que luego son estimuladas por la succión del niño.

Prolactina

1-Estimula la producción de leche por los alvéolos.
2-Puede hacer que la madre se sienta somnolienta y relajada.
3-Es preciso que los niveles de prolactina se mantengan altos para que los alvéolos produzcan leche. Los niveles se mantienen altos cuando el bebé mama, especialmente de noche.
4-Aún cuando el nivel de prolactina sea alto, si la succión es ineficiente y no se extrae leche de algunos sectores del pecho, esas partes dejarán de producir leche.

¿Cómo mantener los niveles altos de prolactina?:

1-Colocar con la técnica correcta al niño.
2-No usar chupetes ni biberones.
3-Darle al niño el pecho cada vez que lo desee.
4-Alimentar al bebé todo el tiempo que desee.
5-El bebé debe mamar también de noche, cuando es mayor la secreción de prolactina.
6-Tratando de vaciar los pechos en cada comida, un pecho que queda vacío produce un 30% más de leche para la próxima mamada y un pecho que queda lleno un 20% menos.

Ocitocina

La ocitocina hace contraer células musculares que hay alrededor de los alvéolos para que la leche baje por los conductos hasta la zona que esta detrás de la areola, desde donde el niño la puede extraer. Este proceso se llama reflejo de eyección de la leche o bajada de la leche.
Al principio después del parto, puedes sentir junto con la bajada de la leche, dolor en el bajo vientre por las contracciones uterinas que produce la ocitocina, conocidas como entuertos. Son estas contracciones las que acortan el sangrado y disminuyen las hemorragias y anemias de la mamá.
Cuando baja la leche, es normal que salga también leche del otro pecho y en las primeras mamadas es habitual que el bebé pueda atragantarse por el aumento brusco del flujo de misma.
La secreción de ocitocina puede verse inhibida temporalmente por:
1-Un dolor intenso (como el de un pezón agrietado)
2-Tensión emocional en situaciones de duda, turbación, falta de confianza o ansiedad.
3-El cigarrillo, el café y el alcohol.
La madre puede reducir esta inhibición:
1-Relajándose y poniéndose cómoda para amamantar.
2-Evitando situaciones de disgusto o tensión antes de amamantar.
3-Expresando suavemente el pezón y exprimiendo un poco de leche.
4-Obviamente no se debe fumar ni tomar alcohol mientras se amamanta.
5-Pidiendo a alguien que le dé masajes en la espalda antes de amamantar.

FIRL: lo más nuevo e importante!

El Factor Inhibidor Retrógrado de la Lactancia es una hormona polipeptídica que aparece en la leche cuando el pecho no se ha vaciado como debería, es una hormona que protege al pecho, hace que las células que producen la leche no respondan a la Prolactina, ya que si lo sigue haciendo y el pecho no se vacía, la cantidad de leche seguiría aumentando y en un momento dado el pecho explotaría!
Es por esta razón que actualmente no se recomienda poner horarios en la lactancia, eso de "10 min cada pecho cada 3 horas" está desterrado de las indicaciones actuales en lactancia, es además una de las causas de aumento de peso insuficiente, ya que la leche inicial que el bebé obtiene tan pronto se agarra al pecho se parece mucho a la leche descremada, satisface al bebé inicialmente, es alta en volumen pero baja en grasa y en calorías. A medida que la mamada progresa, el contenido en grasa va aumentando y la leche correspondiente se parece más a la leche entera. Finalmente, hacia el final de la mamada, la leche se vuelve rica en grasas, alta en calorías y baja en volumen. La leche final se parece a un rico postre cremoso, por lo tanto si se le da solo 10 minutos, se queda sin lo que más engorda y se queda insatisfecho. Los bebés que mamaban como se indicaba antes, por lo general estaban llenos y vomitaban grandes cantidades (la leche del principio, que dijimos que tiene poca grasa!), pero seguían con hambre, pedían mas seguido, porque lo que da saciedad es la grasa, que no llegan a obtener con 10 minutos, entonces las madres llegaban a la conclusión de que su leche no los llenaba o que era aguada!

¿Cómo debe prenderse un bebé al pecho?

Tomando el pecho con la mano en forma de "C", estimular el labio superior y la nariz del bebé para que abra bien la boca y acercarlo rápidamente al pecho. No empujarlo por la nuca ya que el bebé instintivamente se puede resistir, rechazando el pecho. El bebé debe abarcar la mayor parte de la areola inferior con su boca. La tetilla formada por la areola y el pezón llenan la boca y no deja espacio para que el pecho se mueva dentro de la boca. La lengua del bebé se mantiene abajo y a los lados del pezón, cubriendo la encía inferior en todo el ciclo de succión.


Succión correcta, evitando el dolor


Succión correcta e incorrecta



Diferencias con la succión al biberón

Observa la posición plana de la lengua que sobresale sobre la encía inferior, el pezón aplanado que llega casi hasta el paladar blando, a la zona confortable. El cierre de seguridad de la glotis se completa sin problemas, evitando que la leche vaya al sistema respiratorio. Para el correcto desarrollo óseo mandibular, es fundamental la succión al pecho.

En este caso, al contrario, la lengua se va para arriba y atrás, empujando el paladar ocasionando "paladar ojival", el cierre de seguridad se dificulta, las flechas rojas muestran las fuerzas que ocasionarán que el maxilar superior crezca hacia adelante, con "mordida abierta" y el inferior no crezca lo suficiente para luego recibir la dentadura definitiva.


Posiciones para dar el pecho


Sentada clásica o "panza con panza": Esta es la posición más utilizada, en ella el bebé debe estar enfrentado a la mamá (panza con panza), con la cabecita no girada (en la misma línea que el cuerpo del bebé) apoyada en el hueco del codo materno y sujetando la cola del bebé con la mano.

De jugador de rugby o "panza con costillas": Esta es una posición muy útil para aliviar pezones doloridos, vaciar sectores de la mama que pueden quedar con retención de leche en la posición clásica y en casos de cesárea o gemelos (uno en cada pecho). El bebé se toma con el brazo del mismo lado del pecho ofrecido, pero con las piernitas hacia la espalda de la madre, apoyadas en el respaldo del asiento.


Transversal o cruzada: Esta posición es útil en el caso de niños prematuros, con síndrome de Down o con succión débil ya que permite ayudar al bebé a tomar el pecho con mayor facilidad. El bebé se toma con el brazo contrario al pecho ofrecido y éste se maneja con la otra mano. Permite controlar más la succión.

Acostada: Ambos de costado, panza con panza, con el hombro apoyado y una buena almohada, sosteniendo la cabecita en el hueco del codo materno, es la mejor posición para mamadas nocturnas, "siesteras" y para cuando necesites un descanso!. No temas dormirte con el bebé, no hay peligro de nada mientras no tomes alcohol o drogas. Tampoco hay riesgo de otitis ya que tu leche protege al bebé de las infecciones.


Posición perrito: acostada con el bebé a los lados, también ideal para mellizos y para el vaciado de otros sectores de la mama.

A caballito: Esta posición es útil también en el caso de niños prematuros, con síndrome de Down o con succión débil ya que permite ayudar al bebé a tomar el pecho. Posición muy útil en bebés con labio leporino, ya que así tienen menor riesgo de que la leche se dirija a su sistema respiratorio.

Posición biológica: Con la mamá casi recostada o acostada con el bebé encima, esta postura es buena cuando la bajada de la leche es muy intensa y ocasiona que el bebé se atragante y luego sufra cólicos.
Es la postura ideal también para que el bebé aprenda a prenderse bien, como en la primer puesta al pecho en la sala de partos.

Amamantando a mellizos: ambos en posición panza con panza o tradicional.


Amamantando a mellizos: Uno panza con panza o tradicional, otro en posición de rugby

Amamantando a mellizos: ambos paraditos


Amamantando a trillizos: Dos en posición de rugby y uno espera su turno

Amamantando a trillizos: Dos en posición de rugby y el tercero porteando.